miércoles, 4 de mayo de 2011

Niños con fobia a las tijeras.

Creo que voy a inventar un nuevo trastorno: la fobia a las tijeras o tijerofobia.  La cosa empieza cuando los niños de tercero me piden que les recorte las fichas del libro de inglés, que pienso yo  "vale, está muy cerca la línea del centro del libro y aún no tienen maña para hacerlo solos", y voy y se lo recorto.

El tema es cuando viene alumna de quinto y me pide que le recorte los ojos al gato (careta) que ella igual se clava algo (pero lo qué, chiquilla, que la tijera es de punta redonda), pero se la recorto ante su carita suplicante y sus ojillos brillantes.

Pasmada me quedo cuando viene alumno avispado de sexto y me pide que le recorte unos cuadraditos en un folio. Ahí ya arrugo la nariz y digo: "¿Pero vosotros en el cole no usáis las tijeras?" Y va él y me contesta: "No, porque los libros de plástica traen los dibujos de estos que se cortan sin tijera, entonces no recortamos." Y me quedo con una cara de OMG que indica lo que mi cerebro está intentando procesar en ese momento ante la respuesta del niño y ante su libro de plástica, que es tal y como él lo describe.

Echo la vista unos cuantos años atrás, a mi época de colegio, y recuerdo perfectamente la de veces que se usaban las tijeras en clase, y para un montón de cosas. Si yo además era la típica niña que recortaba los señores de la revistas y los metía en una caja, pobretes. 

Pues los niños de ahora no utilizan las tijeras,. Por lo menos los que tengo yo. Y ahí ya te planteas si a ti te han enseñado a utilizarlas para recortar las cosas de las futuras generaciones anti tijera, porque si no, sentido no tiene.

Y es que tanto sobreproteger a los niños (más peligrosa es la punta de un lápiz y no les decimos que no escriban) al final les quita habilidades.

Así que, esta es una de las conclusiones que saco de este curso.

Señores de las editoriales de los libros de plástica (por lo menos los de la editorial que usan mis niños): dejen que los niños recorten con libertad, o si no llamaré a Eduardo Manostijeras a que les de unas clases básicas.

viernes, 29 de abril de 2011

Por fin es viernes!!

Qué ganas tenía de que se acabase la semana. No sé si es la primavera o qué, pero estoy cansada y además esta semana los alumnos estaban inspiraditos.

De hecho, mi peque de primero se quedó dormidito en clase el martes, pero dormidito dormidito, que ni haciendo yo el payaso (para deleite del resto de alumnos) se despertaba. 

Así que se me ha contagiado un poco su cansancio y este finde me da que voy a estar de vagoneta para coger fuerzas para el lunes.

Buen finde!

martes, 26 de abril de 2011

Vuelta al cole después de semana santa.

Hoy volvemos al cole después de estas merecidísimas vacaciones, que por cierto, se han hecho cortas. Espero tener fuerzas suficientes para llevar bien lo que me queda de curso e incluso para intentar que mis alumnos saquen las materias donde más se atascan, que al final, es para lo que estamos.

De todas formas intuyo (porque nos vamos conociendo) que esta semana vendrán medios asilvestrados al cole y mañana acabaré rogando que llegue ya el fin de semana; pero... son gajes del oficio.

Por el momento hoy tantearé a ver qué tal vienen, y puedo imaginarme la situación: a las niñas de 3º se les ha olvidado el rollo de las medidas de capacidad que venimos machacando las dos semanas anteriores a las vacaciones (segurísimo que no lo han mirado), mi peque de primero se habrá olvidado la suma llevando (llevaba poquito dándola con su tutora y le costaba lo suyo) y mi otro peque de segundo vendrá fresco como una lechuga y con todo bien aprendido (¿con todo? noooo, las tablas se olvidan cuando menos te lo esperas).

Así que paciencia, humor para relajar el ambiente y a volver a repasar lo aprendido, que confío en que en un par de días volvamos a estar al cien por cien.

martes, 5 de abril de 2011

Las impresoras no me quieren

Está claro. Las impresoras y yo no nos llevamos bien.

La primera que tuve se estropeó a los dos años de haberla comprado porque, literalmente, vomitaba la tinta de los cartuchos. No le sentaban bien a la muchacha, no.

Harta ya de la impresora y haciendo caso a mi novio, que arrugaba la nariz diciendo "a mí esa marca no me convencía", este verano me compré otra. Llegué yo a casa con la impresora más contenta, pensando que esta era mejor y no me iba a fallar.

Ilusa de mí. Ahora resulta que mi impresora ha fundado una república independiente y pasa de mí. Y como pasa de mí le mando imprimir y me dice que no, que no tiene ganas, pero cuando bajo la guardia de allí a media hora, la muy cabronceta va y se pone a imprimir. Ahora bien, eso no te garantiza que lo imprima todo, nooo, a veces se cansa y se para a mitad de página.

Tiene todo bien puesto, los cartuchos como deben estar y no marca problemas de ningún tipo. O tengo un poltergeist en la impresora o realmente las impresoras me han cogido manía.

jueves, 10 de marzo de 2011

Qué raro este jueves-lunes.

Pues sí, se han acabado los carnavales y su correspondiente entierro de la sardina y nosotros tenemos que volver a clase. Yo como los viernes no trabajo se me hace raro tener que ir hoy. Así que para mí hoy es jueves-lunes-viernes cosa rara.

A ver si los peques vienen con ánimos de hacer muchas cosas, aunque como ya los voy conociendo, me da que no. Que hoy ganitas más bien pocas. Pues iremos de relax, pero sin descanso.

Me queda la esperanza de que vengan tranquilitos, que me da que tampoco, que estos en cuanto pillan unos días luego vuelven revolucionados. 

Pues nada, en tal caso, me queda el consuelo de que mañana es viernes.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Y aún es miércoles...

Hoy me va a hacer falta muuucha paciencia....
A ver si Enya me ayuda.


Paciencia, que en dos días es viernes.

martes, 22 de febrero de 2011

¡Lo ha conseguido!

Tengo un alumno de primero con un retraso enorme del lenguaje, así que necesita aprender a pronunciar y a leer más despacio que los otros niños de su edad. Pues hoy hemos tenido una gran alegría después de una larga temporada sin avances, al menos aparentemente.

Mi peque de primero de primaria ha conseguido pronunciar la d. Después de mucha insistencia y de mucho trabajo, por fin la ha pronunciado. Y varias veces. Y en varias palabras. Está muy contento, ha salido ayer de clase todo acelerado.


Y yo me alegro mucho por él, porque le ha costado un montón y lo ha conseguido. Ahora, ¡a por más sonidos!