Mostrando entradas con la etiqueta el cole. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el cole. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de octubre de 2011

Giro de 360 grados.

Es impresionante cómo la vida de una persona puede cambiar tanto en tan poco tiempo. Pues sí, hasta hace poco, opositaba por las mañanas y trabajaba un par de horas por las tardes dando clases de refuerzo a niños de primaria con muchos problemas. 

Pues bien, hace una semana empecé a hacer un master por la Uned, en el que me había preinscrito hacía meses y en el que me cogieron. Muy complicado pero muy apasionante. El máster en cuestión es de investigación, en el campo de la metodología de las ciencias del comportamiento. Muy interesante.

Además de esto, esta semana empecé a trabajar en el Departamento de Orientación de un colegio, haciendo una sustitución de cuatro meses. Estos primeros días me he estado poniendo al día (cuántos documentos, por favor, qué cosa) y me he encontrado muy a gusto con mis compañeros. Además, la forma que tienen de trabajar con los niños es una pasada.

Paso la semana súper ocupada, pero muy contenta. 

Parece que después de una larga temporada sin nada concreto, empiezo con algo de buen pie. No lo voy a decir muy alto, no vaya a ser que se me tuerza la cosa. 

lunes, 20 de junio de 2011

Fin de curso con dolor de muelas.

Ainsss.... cuánto hace que no actualizo... Un mes movidito de trabajo.

Ya terminé mis clases el último día de mayo con unos y la semana pasada con los otros (que me han hecho hasta un regalito y todo, qué ilusión), y hoy ya doy por terminado el curso con la entrega de los informes finales, que menuda vagancia para hacerlos.

Vagancia y un dolor de muelas que casi no me deja vivir; y es que creo que ya no puedo escaquearme más de la muela del juicio. Tengo las cuatro escondiditas, tres de ellas sin intención de salir; pero la de abajo a la derecha tiene ganas de marcha. A estas horas parezco una caricatura de los hermosa que tengo la cara. A las cuatro y media tengo cita en el dentista y sólo de pensarlo me tiemblan las piernas. Si es que yo no nací para ir al dentista, por favor, que me duele antes de abrir la boca.

En fin, me da que este año no me voy a escaquear de sacarme la muela, porque paso de estar mala otra vez y con antibióticos (que seguro que me los dan).


A ver si me pongo buena de una vez y empiezo a disfrutar del buen tiempo, que con este dolor no me apetece que haga calor, que parece que todo duele más si hace calor.

Qué estrés, qué estrés.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Niños con fobia a las tijeras.

Creo que voy a inventar un nuevo trastorno: la fobia a las tijeras o tijerofobia.  La cosa empieza cuando los niños de tercero me piden que les recorte las fichas del libro de inglés, que pienso yo  "vale, está muy cerca la línea del centro del libro y aún no tienen maña para hacerlo solos", y voy y se lo recorto.

El tema es cuando viene alumna de quinto y me pide que le recorte los ojos al gato (careta) que ella igual se clava algo (pero lo qué, chiquilla, que la tijera es de punta redonda), pero se la recorto ante su carita suplicante y sus ojillos brillantes.

Pasmada me quedo cuando viene alumno avispado de sexto y me pide que le recorte unos cuadraditos en un folio. Ahí ya arrugo la nariz y digo: "¿Pero vosotros en el cole no usáis las tijeras?" Y va él y me contesta: "No, porque los libros de plástica traen los dibujos de estos que se cortan sin tijera, entonces no recortamos." Y me quedo con una cara de OMG que indica lo que mi cerebro está intentando procesar en ese momento ante la respuesta del niño y ante su libro de plástica, que es tal y como él lo describe.

Echo la vista unos cuantos años atrás, a mi época de colegio, y recuerdo perfectamente la de veces que se usaban las tijeras en clase, y para un montón de cosas. Si yo además era la típica niña que recortaba los señores de la revistas y los metía en una caja, pobretes. 

Pues los niños de ahora no utilizan las tijeras,. Por lo menos los que tengo yo. Y ahí ya te planteas si a ti te han enseñado a utilizarlas para recortar las cosas de las futuras generaciones anti tijera, porque si no, sentido no tiene.

Y es que tanto sobreproteger a los niños (más peligrosa es la punta de un lápiz y no les decimos que no escriban) al final les quita habilidades.

Así que, esta es una de las conclusiones que saco de este curso.

Señores de las editoriales de los libros de plástica (por lo menos los de la editorial que usan mis niños): dejen que los niños recorten con libertad, o si no llamaré a Eduardo Manostijeras a que les de unas clases básicas.

martes, 26 de abril de 2011

Vuelta al cole después de semana santa.

Hoy volvemos al cole después de estas merecidísimas vacaciones, que por cierto, se han hecho cortas. Espero tener fuerzas suficientes para llevar bien lo que me queda de curso e incluso para intentar que mis alumnos saquen las materias donde más se atascan, que al final, es para lo que estamos.

De todas formas intuyo (porque nos vamos conociendo) que esta semana vendrán medios asilvestrados al cole y mañana acabaré rogando que llegue ya el fin de semana; pero... son gajes del oficio.

Por el momento hoy tantearé a ver qué tal vienen, y puedo imaginarme la situación: a las niñas de 3º se les ha olvidado el rollo de las medidas de capacidad que venimos machacando las dos semanas anteriores a las vacaciones (segurísimo que no lo han mirado), mi peque de primero se habrá olvidado la suma llevando (llevaba poquito dándola con su tutora y le costaba lo suyo) y mi otro peque de segundo vendrá fresco como una lechuga y con todo bien aprendido (¿con todo? noooo, las tablas se olvidan cuando menos te lo esperas).

Así que paciencia, humor para relajar el ambiente y a volver a repasar lo aprendido, que confío en que en un par de días volvamos a estar al cien por cien.